"Nuestra primera escuela mágica" es el título de un cuento que realizamos en clase, decidimos hacer un cuento a lo grande y representarlo, ya que queríamos ser originales y porque los demás no lo iban hacer así.
A continuación podreis leer dicho cuento:
Después de un agradable y largo verano empieza un nuevo curso en “Mi Primera Escuela Mágica”.
La educadora Estrella llena de energía y con una gran sonrisa recibe a los niños y niñas en la puerta de la escuela.
Ya una vez en clase, Estrella les dice a sus alumnos y alumnas que van a hacer, como primera actividad, un cuento en grupo en el que expliquen todo lo que han hecho durante las vacaciones de verano.
Los niños y niñas muy nerviosos, por querer ser los protagonistas del cuento, no se ponen de acuerdo en que historia contar. Todos ellos tenían la ilusión de escribir en un cuento lo que habían hecho en verano.
Estrella, al ver que sus alumnos y alumnas no son capaces de elegir una historia de todas, decide cambiar de actividad, ya que resultaba imposible hacer el cuento con todos los niños y niñas gritando dentro de la clase.
Los pequeños, al escuchar que no iban a hacer el cuento, se quedaron muy tristes, tenían muchas ganas de contarles a sus amigos y amigas, todas las cosas que habían hecho durante las vacaciones.
Suena la sirena.
-Oh! Es la hora de irse a casa.
Se apagan todas las luces, y la Escuela Infantil se queda a oscuras y en silencio.
Estrella y sus alumnos y alumnas se habían marchado a casa. Ya no quedaba nadie.
Y desde un rincón de la clase se escucha:
-¡Qué día más aburrido! – era el lápiz, que estaba tirado sobre la mesa de la educadora Estrella.
Alguien le responde y le dice:
-¡Y tanto! ¡Como que no has escrito nada y no te he podido borrar! – era la goma, que le gritaba a su amigo el lápiz porque estaba enfadado con él.
De repente, muchos de los materiales que estaban en la clase, cobraron vida y empezaron a hablar.
-¡Hoy los niños y las niñas no nos han utilizado para nada! – exclamaron los colores.
-¡Será a vosotros! Porque a mí me han hecho una bola y me han tirado a la papelera del plástico. – gritó furioso el folio.
-Habrá que enseñarles, a los niños y niñas de esta clase, a reciclar. Hemos de decirles que el papel va en la papelera azul y el plástico en la papelera amarilla.
Tras unos minutos de gritos y de enfado, aparecen las tijeras y la cola, dos amigas que siempre, siempre iban juntas.
Intentan poner, entre sus compañeros y compañeras, los materiales, un poco de paz, pidiéndoles que por favor, perdonarán a los niños y a las niñas, porque hoy habían estado un poco tristes desde que Estrella, la educadora, les había dicho que, al final, no iban a hacer el cuento.
De repente, tanto a las tijeras como a la cola, se les ocurre una brillante idea:
-¡Amigos y amigas! ¿Por qué no hacemos nosotros, todos juntos, el cuento? Así, cuando mañana vengan Estrella y los niños y niñas a clase, y vean que el cuento está hacho, dejarán de estar tristes y volverán a estar contentos, entonces nos utilizarán como antes para escribir, para colorear…
-¡Qué gran idea! – exclamó el lápiz.
-¡Hay que ponerse manos a la obra y empezar con el cuento ya! – gritan los colores.
La goma, decidida a ayudar, a sus compañeros y a sus compañeras, a hacer el cuento para los niños y niñas, le dice al lápiz:
-¡Va, ponte a escribir y no te preocupes, que si te equivocas yo te corregiré!
Tan ilusionados estaban los materiales con la idea de hacer un cuento para los niños y niñas, que hasta se inventaron una canción dedicada a los pequeños:
¡Vamos todos juntos a trabajar, y con este cuento les vamos a enamorar!
¡Vamos todos juntos a trabajar, y con este cuento les vamos a enamorar!
El lápiz se puso a escribir, la goma a borrar los errores del lápiz, los colores daban luz a los personajes, las tijeras les daban forma y la cola los unía al folio, dando vida al cuento.
Cantando, cantando el cuento se iba terminando.
¡Vamos todos juntos a trabajar, y con este cuento les vamos a enamorar!
¡Vamos todos juntos a trabajar, y con este cuento les vamos a enamorar!
Finalmente, el cuento se quedó acabado, y cada material volvió al sitio donde estaba, y se quedó descansando.
-¡Buenas noches! – gritaron todos juntos.
Al día siguiente, cuando llegaron los niños y las niñas, y la educadora Estrella, se quedaron muy, pero que muy sorprendidos. Y, por supuesto muy, pero que muy contentos.
CUENTO CONTADO
CUENTO MONTADO
Y AHORA FALTA COLORAEARLO
Ahora podeis ver algunas fotos del día de la representación del cuento.
Como habeis podido observar, nuestro cuento tiene una moraleja, si entre todos ponemos en marcha nuestras cualidades podemos llegar hacer grandes cosas.
¡Importante saber trabajar en grupo!
Nuestra primera escuela mágica
martes, 11 de mayo de 2010
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